Miron el Mexicano

Salut ! Fui a México en 2018 y jamás regresé. Me pasa igual cuando voy a los Laurentides. No sé bien cómo explicarlo, me siento bien, los llevo conmigo. Incluso si, los Laurentides, a veces, me hacen llorar un poco

todos sus lindos poemas
dejan la casa silencio
Miron llora
la mortaja también
negras montañas laurentianas
en virutas de lágrimas
saliendo humo de la chimenea
soy América

Sí tengo nostálgia de una época que no he conocido. Pero bueno, me adaptaré. Estoy harto de quejarme. Hace dos años, me atrapó un fuerte deseo de aprender el español. Así, sin razón. A medida que aprendía, me dí cuenta que era muy natural para mí, pensar en ese idioma. Vivo el mejor momento de la humanidad : puedo escoger una identidad. Sería una pena privarse de este privilegio.

Mi primer obstáculo : mis tíos y tías que íban a ametrallarme dos cervezas por favor y todas las otras formulas prefabricadas para los viajeros todo incluído. Me pasó. Me preguntaron cómo podría pedir dos rones al mesero cubano que está agradecido cuando le doy mis calzones sucios, pobres ellos no tienen nada. En resumen, la primera etapa, cuando quieres aprender un idioma, es REALMENTE interesarse en su cultura. Si no, pues, tu te pareces a mi tío con su bronceado disparejo.

Mi segundo obstáculo : encontrar gente que hable el idioma y que quiera un intercambio. Y bueno, descubrí la maravillosa applicación HelloTalk. Pones el idioma que puedes enseñar y el que quieres aprender. Aparece una gran lista de personas que quieren aprender tu idioma y enseñar el suyo. Eso crea, a veces, conversaciones chuscas. Por ejemplo, un colombiano que realmente quiere venir a verme y que me manda demasiados videos de él. PERO, también encontré algunas personas con las que aún hablo. Me encanta. Siempre hago preguntas, sin duda las molesto, pero bueno, me contestan.

La identidad seguirá siendo, para mí, el desafío central de mi vida. Comprendo mal sus  mecanismos : qué hace que pertenezca más a un grupo que a otro. No sé. Lo que sé, sin embargo, es que si hablo con un inglés, va a actuar como si fuera normal, después de todo, todo el mundo debe hablar inglés. Todavía recuerdo esa anecdota : interrogué a un desconocido en la calle para pedir información

c’est où la station laurier ?
me contesta I don’t speak french
entonces digo Laurier station

y de repente entendió ! Fuck you (eso no le dije en voz alta). Station Laurier, Laurier station, eso me insultó. Exagero, seguramente. Lo que me gusta de los hispanohablantes, es que, cuando les hablas en su idioma, se sorprenden y se sienten orgullosos. Quiero ese calor, lo necesito. Quiero ser parte de ese grupo.

Miron el mexicano. Porque leo sus versos a todos los hispanohablantes que me rodean. Para mostrarles que yo también pertenezco a un grupo que tiene el potencial de ser magnífico. De un grupo que ya soñó con tener un futuro colectivo. Suena muy cliché, pero así lo siento. No lo controlo. Ahora puedo leer el amor en las palabras de Miron y de Neruda. Me la paso increíble.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise y a veces ella también me quiso.[1]

Quebexicano


[1] Pablo Neruda. Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Editorial Cimento, Santiago, 1924, 146 p.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s